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WHA77.5

WHA77
WHA77.5 Acelerar los progresos hacia la reducción de la mortalidad materna, neonatal e infantil para alcanzar las metas 3.1 y 3.2 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible 1
La 77.ª Asamblea Mundial de la Salud,
Habiendo examinado el informe consolidado del Director General, 2
Reconociendo que la cobertura sanitaria universal es fundamental para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible relacionados con la salud y el bienestar, en particular sus metas 3.1 y 3.2 sobre la mortalidad materna, neonatal e infantil, y contribuirá a hacer realidad el disfrute del más alto nivel posible de salud y bienestar físicos y mentales y a conseguir un mundo más equitativo y sostenible; 3
Recordando los compromisos mundiales para alcanzar de aquí a 2030 las metas de los Objetivos de Desarrollo Sostenible 3.1 sobre mortalidad materna (reducir la razón mundial de mortalidad materna a menos de 70 por cada 100 000 nacidos vivos, sin que ningún país tenga una tasa de mortalidad materna superior al doble de la media mundial) y 3.2 sobre mortalidad neonatal e infantil (poner fin a las muertes evitables de recién nacidos y de niños menores de 5 años, logrando que todos los países intenten reducir la mortalidad neonatal a un máximo de 12 por cada 1000 nacidos vivos y la mortalidad de los niños menores de 5 años a un máximo a 25  por cada 1000 nacidos vivos);
Reconociendo que los Objetivos de Desarrollo Sostenible tienen por objeto hacer efectivos los derechos humanos de todos, sin dejar a nadie atrás y llegando primero a los más rezagados mediante, entre otras cosas, el logro de la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres y las niñas; 4
Subrayando que, sobre la base de las tendencias actuales, es probable que más de cuatro de cada cinco países (el 80 %) no alcancen su meta nacional de mortalidad materna, 64 países no alcancen la meta de mortalidad neonatal y 59 países no alcancen la meta de mortalidad de menores de 5 años para 2030; y que en esos países es necesario adoptar medidas taxativas, urgentes y coordinadas dirigidas por los países y que permitan corregir el rumbo en relación con la supervivencia de las madres, los recién nacidos y los niños para lograr los Objetivos de Desarrollo Sostenible;
Profundamente preocupada por el hecho de que, pese a las considerables mejoras registradas en los resultados de salud de las mujeres, los niños y los adolescentes en los últimos decenios, los avances se han estancado y esta tendencia se ve menoscabada aún más por el empeoramiento de las tasas de malnutrición; las deficiencias en el suministro de agua, el saneamiento y la higiene; los escasos conocimientos sobre salud entre los jóvenes; y los efectos de los conflictos, el cambio climático y la pandemia de enfermedad por coronavirus (COVID-19), además de otros determinantes sociales de la salud, 5 lo que obstaculiza los esfuerzos por cumplir los compromisos pertinentes contraídos para promover los objetivos y las metas de la Estrategia Mundial para la Salud de la Mujer, el Niño y el Adolescente (2016‑2030) y las hojas de ruta conexas 6 para orientar y apoyar los esfuerzos de los países por medir y acelerar las mejoras en los resultados de salud materna, neonatal e infantil;
Profundamente preocupada también por las tragedias prevenibles que suponen las muertes de madres, recién nacidos y niños, y conocedora de las principales causas directas de mortalidad materna —a saber, la hemorragia puerperal, la eclampsia y la preeclampsia, la sepsis, las embolias y el aborto peligroso 7 que, según la definición de la OMS, se ha demostrado que es responsable de la mayor parte de la mortalidad materna asociada al aborto; y reconociendo al mismo tiempo que las causas indirectas de la mortalidad materna —entre ellas el VIH/sida, la anemia, el paludismo, la diabetes, las afecciones cardiorrespiratorias, la tuberculosis y la malnutrición— cada vez representan una proporción más elevada en las muertes maternas y, en consecuencia, generan la necesidad de fortalecer la infraestructura y las instituciones nacionales de salud y de mejorar el acceso a la atención de urgencia; que la prematuridad, los traumatismos y la asfixia en el nacimiento, las infecciones respiratorias agudas, el paludismo, la diarrea y las anomalías congénitas son las principales causas directas de mortalidad en los niños menores de 5 años de edad; y que no avanzaremos hacia la cobertura sanitaria universal para 2030 a menos que proporcionemos intervenciones eficaces con calidad en el momento y el lugar en que más se necesiten;
Reconociendo que el acceso universal a los servicios de salud sexual y reproductiva —incluidos los de información, educación y planificación familiar— y la integración de la salud reproductiva en las estrategias y los programas nacionales (meta 3.7 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible) contribuyen a la supervivencia de las madres, los recién nacidos, los niños y los adolescentes;
Tomando nota de la meta 5.6 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de asegurar el acceso universal a la salud sexual y reproductiva y los derechos reproductivos según lo acordado de conformidad con el Programa de Acción de la Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo, la Plataforma de Acción de Beijing y los documentos finales de sus conferencias de examen;
Recordando la meta 5.3 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de eliminar el matrimonio infantil, precoz y forzado y la mutilación genital femenina; y reconociendo que el matrimonio infantil es un factor determinante del embarazo en la adolescencia; que las madres adolescentes corren mayores riesgos de eclampsia, endometritis puerperal e infecciones sistémicas; y que los bebés de las madres adolescentes corren mayores riesgos de tener bajo peso al nacer, nacer prematuramente y sufrir afecciones neonatales graves;
Reconociendo que el embarazo y los dos primeros decenios de vida ofrecen una oportunidad única para apoyar el crecimiento y el desarrollo saludables, abordar los factores de riesgo que afectan a la salud y promover la salud y el bienestar en el curso de la vida;
Consciente de que los niños y adolescentes deben tener oportunidades equitativas de prosperar, lo que permite generar un capital humano que reducirá efectivamente las inequidades y beneficiará a las generaciones presentes y futuras, de conformidad con los objetivos de «Sobrevivir», «Prosperar» y  «Transformar» recogidos en la Estrategia Mundial para la Salud de la Mujer, el Niño y el Adolescente (2016-2030);
Reconociendo la crucial importancia de dar prioridad a las medidas para proteger, promover y apoyar la lactancia materna y para fortalecer los servicios de nutrición 8 como parte integral de los servicios y políticas esenciales de salud materna, neonatal e infantil, dado que casi la mitad de las muertes de menores de 5 años de edad son atribuibles a la desnutrición, así como a los efectos intergeneracionales perjudiciales de las deficiencias en la nutrición materna, lo que contribuye al bajo peso al nacer de los recién nacidos;
Reconociendo también que en torno al 50 % de las muertes maternas, prenatales, neonatales e infantiles en todo el mundo ocurren en entornos frágiles y humanitarios, lo que pone de relieve la necesidad urgente de aumentar las inversiones en los contextos frágiles, entre otras cosas mediante una mayor cooperación internacional, para ampliar la cobertura y mejorar la calidad de los servicios de atención primaria de la salud; y tomando nota de que estos servicios, que incluyen los de nutrición, deben ser de alta calidad, seguros, exhaustivos, integrados, accesibles, disponibles y asequibles para todas las personas en todas partes, a fin de acelerar los progresos hacia el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible;
Reconociendo que la falta de acceso a servicios esenciales de urgencia, críticos, quirúrgicos, de anestesia y de enfermería para atender lesiones, anomalías congénitas estructurales, que aumentarán proporcionalmente al incremento de la supervivencia infantil, y otras urgencias agudas dará lugar a disparidades inaceptables en la supervivencia y la discapacidad y a una alta prevalencia en los países de ingreso mediano y bajo de afecciones desatendidas que podrían tratarse quirúrgicamente, y que las personas que acceden a la atención quirúrgica en los países de ingreso mediano y bajo tendrán que realizar gastos catastróficos en atención de salud;
Reconociendo también la importancia crucial del liderazgo de los gobiernos y de los enfoques que abarcan a todo el gobierno y a toda la sociedad en la mejora de la salud materna, neonatal e infantil, y en la ampliación de la cobertura de los servicios integrados de atención primaria de la salud y el acceso equitativo a ellos, con vínculos estrechos de derivación a servicios de atención secundaria de alta calidad mediante el apoyo y la supervisión legislativos y presupuestarios a nivel nacional; y la necesidad de actualizar periódicamente las políticas, estrategias y planes nacionales de salud y financiación para acelerar los progresos en la mejora de la salud de la mujer, el niño y el adolescente,
1.
INVITA a los Estados Miembros a que, de acuerdo con el contexto y las prioridades nacionales, tengan a bien:
1)
 adoptar medidas para reducir considerablemente la mortalidad y la morbilidad maternas, neonatales e infantiles, y ampliar el acceso a una atención de la salud de calidad de los recién nacidos, los lactantes y los niños, así como de todas las mujeres antes y después del embarazo y el parto y durante ellos, incluso prestando atención prenatal y posnatal, garantizando la cantidad suficiente de personal de salud especializado 9 y dotando de los suministros adecuados a los centros de parto;
2)
 reorientar los sistemas de salud hacia un enfoque centrado en la atención primaria que esté sustentado en capacidades sólidas de liderazgo y gestión de los países para mejorar la salud y el bienestar de las mujeres, los niños y los adolescentes a lo largo del curso de la vida con una protección adecuada contra los riesgos financieros, contando con la participación de las comunidades y de varios sectores como el del agua, el saneamiento y la higiene, el de la educación y el de la nutrición;
3)
 ampliar, según proceda, las intervenciones costoeficaces basadas en la evidencia para hacer realidad las metas actuales y futuras de cobertura de los servicios establecidos en las estrategias y los planes de acción mundiales y regionales pertinentes que se necesitan para alcanzar las metas 3.1 y 3.2 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, incluido el acceso a servicios de prevención, realización de pruebas, tratamiento, atención y apoyo de calidad;
4)
 promover el acceso a una atención de calidad, asequible y respetuosa para el parto normal y para las complicaciones obstétricas que incluya la atención prenatal, durante el parto y posnatal oportuna; una vigilancia del trabajo de parto de calidad; y atención obstétrica de urgencia, incluida la aplicación de la hoja de ruta para la hemorragia puerperal,  mediante la dotación de los recursos humanos necesarios, incluso mediante modelos de atención de partería, equipos, suministros, sistemas de datos y revisiones de las muertes maternas, a fin de alcanzar las metas programáticas nacionales;
5)
 ampliar los servicios de atención neonatal esenciales, asequibles y de calidad para todos los recién nacidos e invertir en unidades de cuidados especiales para recién nacidos pequeños y enfermos a nivel de distrito que incluyan los recursos humanos, los equipos, los suministros y los sistemas de datos necesarios a fin de alcanzar las metas programáticas nacionales; 10
6) 
estudiar la posibilidad de implantar un programa universal de cribado neonatal exhaustivo que incluya la detección de anomalías congénitas y que tenga en cuenta las necesidades y cuestiones específicas para el diagnóstico, el tratamiento y la atención a largo plazo de los niños con anomalías congénitas;
7)
 ampliar los servicios de salud infantil integrados y de calidad a todos los niños a nivel de los distritos, los establecimientos y el ámbito comunitario, que incluyan los recursos humanos, los equipos, los suministros y los sistemas de datos necesarios a fin de alcanzar las metas programáticas nacionales, y apoyar la recuperación del terreno perdido en materia de vacunación infantil y las actividades encaminadas a alcanzar los objetivos de la Agenda de Inmunización 2030;
8)
 invertir en el establecimiento de redes de atención con mecanismos sólidos de derivación que cuenten con servicios de apoyo, como sistemas funcionales de transporte para derivaciones a nivel nacional y servicios prehospitalarios, laboratorios y bancos de sangre funcionales;
9)
 facilitar el acceso universal a los servicios de salud sexual y reproductiva (meta 3.7 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible), incluso para la información, la educación y la planificación familiar, y facilitar también la integración de la salud reproductiva como factores que contribuyen a la supervivencia de las madres, los recién nacidos, los niños y los adolescentes; 11
10)
 revitalizar, a través de leyes y reglamentos, su compromiso con la meta 5.6 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible;
11)
 detectar y eliminar los obstáculos que limitan el acceso a los servicios de salud sexual, reproductiva, de la madre, el recién nacido, el niño y el adolescente seguros, asequibles y de calidad a nivel tanto del sistema de salud como de la sociedad —entre otros, los malos tratos durante el parto, la pobreza, la contaminación del aire, la falta de formación y la carencia de agua potable y saneamiento, los efectos de los fenómenos climáticos y las normas y desigualdades sociales nocivas— a fin de lograr la igualdad de género y el empoderamiento de todas las mujeres y las niñas;
12)
 invertir en sistemas eficaces de gestión de la información sobre salud dirigidos por los países, incluso a través de una mayor cooperación internacional en entornos frágiles, para ayudar a planificar y prestar servicios de salud basados en la evidencia, y hacer un seguimiento de la  aplicación de las metas nacionales y subnacionales, conocer los progresos realizados hacia su logro y potenciar la rendición de cuentas al respecto mediante el seguimiento sistemático de los principales indicadores pertinentes de la salud sexual, reproductiva, de la madre, del recién nacido y del adolescente en los establecimientos de salud y mediante encuestas a la población;
13)
 invertir en la educación, el empleo, la regulación y la fidelización de los trabajadores de la salud y asistenciales, en especial del personal de partería y de enfermería, que se requieren para proporcionar acceso universal al conjunto de servicios de atención de la salud sexual, reproductiva, de la madre, del recién nacido y del adolescente que se determinen a nivel nacional, así como para que tengan la cobertura necesaria, teniendo en cuenta que dichos servicios han de estar en consonancia con el principio del trabajo decente;
14)
facilitar el acceso a medicamentos esenciales, seguros y de calidad para las mujeres embarazadas, las mujeres en periodo de lactancia, las madres, los recién nacidos y los niños impulsando la aplicación de las medidas establecidas en las resoluciones WHA69.20 (2016) y WHA75.8 (2022), y promoviendo, apoyando y financiando la investigación, el desarrollo, la fabricación, el registro y el suministro acelerados de formulaciones de medicamentos de calidad garantizada y adecuados a cada edad para las enfermedades que afectan a las madres, los recién nacidos y los niños;
15) 
considerar, en el caso de los países en que el paludismo es endémico y en vista de la mayor disponibilidad de vacunas contra el paludismo, la posibilidad de priorizar la incorporación de dichas vacunas a los programas de inmunización sistemática como parte de sus planes integrales de control del paludismo, así como de ampliar las pruebas de detección y el tratamiento de esta enfermedad y otras intervenciones eficaces, como los mosquiteros tratados con insecticidas y la quimioprofilaxis en las embarazadas y los niños, para reducir el paludismo y la mortalidad infantil que causa;
2.
 INVITA a las partes interesadas pertinentes, según proceda, a que apoyen, coordinen y armonicen las inversiones y la asistencia técnica para respaldar la aplicación práctica de los planes nacionales, y a que contribuyan a avanzar más rápidamente hacia el logro de las metas 3.1 y 3.2 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible;
3.
PIDE al Director General que tenga a bien:
1) 
priorizar esta agenda inconclusa; brindar, previa solicitud, apoyo técnico intensificado a los Estados Miembros para poner al día la legislación, las políticas, las estrategias y los planes nacionales en materia de salud sexual, reproductiva, de la madre, el recién nacido, el niño y el adolescente como parte de un enfoque centrado en la atención primaria de salud; y promover la aplicación de intervenciones en la esfera de la salud basadas en la evidencia para agilizar los progresos hacia el logro de las metas pertinentes de los Objetivos de Desarrollo Sostenible en materia de salud sexual, reproductiva, de la madre, el recién nacido, el niño y el adolescente, y ayudar a movilizar recursos para aplicarlas a fin de alcanzar las metas 3.1 y 3.2 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible;
2)
 elaborar orientaciones pertinentes para mejorar los servicios de atención de la salud sexual y reproductiva y el bienestar materno, con el fin de prevenir las muertes fetales, reducir los casos de bajo peso al nacer y la prematuridad, y atender las anomalías congénitas;
3)
 brindar apoyo a los Estados Miembros, previa solicitud, con respecto a los modelos de atención, incluidos los modelos de atención de partería, y la educación, el empleo, la regulación y la fidelización de los trabajadores de la salud y asistenciales; reforzar los enfoques diferenciados en función del riesgo para prevenir la mortalidad infantil; atender las necesidades prioritarias de salud de los niños de 5 a 9 años; promover los servicios de pediatría preventiva para el desarrollo del niño; e invertir en el bienestar de los adolescentes a través de la salud en las escuelas, los servicios de salud escolar y las soluciones digitales para que la atención primaria responda a las necesidades de los adolescentes;
4) 
mejorar las orientaciones sobre los servicios para las mujeres embarazadas y en periodo de lactancia, para las mujeres en edad de procrear y las adolescentes, y para los lactantes y los niños pequeños, abordando específicamente las necesidades de los grupos desatendidos, en particular las adolescentes embarazadas y las madres adolescentes; integrar mejor los servicios nutricionales —en particular en los 1000 primeros días de vida— y las intervenciones de salud mental en los servicios de salud sexual, reproductiva, de la madre, el recién nacido y el adolescente; y trabajar de modo sinérgico con la aplicación de las actividades que la OMS desarrolla para la eliminación triple del VIH, la sífilis y la hepatitis B;
5)
 agilizar la aplicación de las medidas relativas al personal establecidas en las resoluciones WHA69.19 (2016), WHA74.14 (2021), WHA74.15 (2021) y WHA75.17 (2022) para potenciar la capacidad del personal de salud a todos los niveles para prestar servicios de salud sexual, reproductiva, de la madre, el recién nacido y el adolescente de calidad;
6)
 agilizar la aplicación de las medidas establecidas en las resoluciones WHA69.20 y WHA75.8; reforzar y ampliar los esfuerzos de colaboración, como los promovidos por los departamentos técnicos de la OMS y la red del Acelerador mundial para formas pediátricas, con el fin de velar por la mejora del acceso a los medicamentos pediátricos, incluido el tratamiento antirretrovírico contra el VIH; e informar a la 78.ª Asamblea Mundial de la Salud y las Asambleas de la Salud posteriores, cuando proceda, sobre los progresos realizados, las deficiencias restantes y las medidas específicas necesarias para seguir promoviendo la mejora del acceso a medicamentos y productos apropiados para cada edad, de calidad garantizada y asequibles para las mujeres embarazadas y en periodo de lactancia, y para los servicios de salud de la madre, el adolescente, el niño y el recién nacido;
7)
 proporcionar, previa solicitud, indicadores recomendados sobre los servicios de agua, saneamiento e higiene, sobre la gestión de desechos y sobre la energía para los establecimientos de salud a fin de utilizarlos en la supervisión de los sistemas de salud, y alentar a los países a incorporar datos sobre los servicios de agua, saneamiento e higiene, sobre la gestión de desechos y sobre la energía de los establecimientos de salud en la supervisión de los sistemas de salud, y a analizar e intercambiar regularmente datos para fundamentar las actividades de planificación, inversión y programación;
8)
 seguir concienciando aún más a los legisladores sobre la salud sexual y reproductiva, de la madre, el recién nacido, el niño y el adolescente, basándose en datos y evidencias de calidad, y lograr que se comprometan plenamente tanto con las actividades de promoción como con la prestación de un apoyo legislativo y político continuado para alcanzar, de acuerdo con sus planes y prioridades nacionales, los objetivos y las metas de la Estrategia Mundial para la Salud de la Mujer, el Niño y el Adolescente;
9)
 informar a la Asamblea Mundial de la Salud sobre la presente resolución en el marco de la presentación bienal de informes sustantivos sobre la Estrategia Mundial para la Salud de la Mujer, el Niño y el Adolescente, 12 con especial atención a los esfuerzos para acelerar los progresos hacia la reducción de la mortalidad materna, neonatal e infantil en los países que actualmente no están en vías de conseguirlo de aquí a 2030.
( Octava sesión plenaria, 1 de junio de 2024
Comisión A, tercer informe)
Véanse en el anexo 4 las repercusiones financieras y administrativas para la Secretaría de esta resolución.
Documento A77/4.
Declaración política de la reunión de alto nivel sobre la cobertura sanitaria universal, Nueva York, Naciones Unidas, 2019 (https://documents.un.org/doc/undoc/gen/n19/311/88/pdf/n1931188.pdf), consultado el 27 de agosto de 2024.
Véase la resolución WHA72.4 (2019).
Los determinantes sociales de la salud son los factores no médicos que influyen en los resultados de salud. La lista siguiente contiene ejemplos de los determinantes sociales de la salud, que pueden influir en la equidad en materia de salud de manera positiva y negativa: ingresos y protección social; educación; desempleo y precariedad laboral; condiciones de vida laboral; inseguridad alimentaria; vivienda, servicios básicos y medio ambiente; desarrollo en la primera infancia; inclusión social y no discriminación; conflicto estructural; y acceso a servicios de salud asequibles y de una calidad digna.
Entre ellas figuran las siguientes: la iniciativa «Poner fin a la mortalidad materna prevenible»; la Hoja de ruta para combatir la hemorragia puerperal entre 2023 y 2030;, el Plan de Acción «Todos los Recién Nacidos»; la Agenda de Inmunización 2030; el Marco para el Cuidado Cariñoso y Sensible; la Aceleración mundial de las medidas para promover la salud de los adolescentes; y el Programa de Acción de la Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo y la Declaración y Plataforma de Acción de Beijing, y los resultados de sus conferencias de examen, así como la resolución WHA72.7 (2019) sobre agua, saneamiento e higiene en los establecimientos de salud. Punto 11.7 del orden del día de la Asamblea Mundial de la Salud: acelerar los progresos hacia la reducción de la mortalidad materna, neonatal e infantil para alcanzar las metas 3.1 y 3.2 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Ginebra, Organización Mundial de la Salud, 2024 (https://www.who.int/publications/m/item/wha-agenda-item-11.7---accelerate-progress-towards-reducing-maternal--newborn-and-child-mortality-in-order-to-achieve-sdg-targets-3.1-and-3.2) consultado el 1 de junio de 2024.
La OMS define «aborto peligroso» como el aborto realizado por una persona que carece de la capacidad necesaria o que se lleva a cabo en un entorno que no cumple las normas médicas mínimas, o ambos. Para garantizar que el término «aborto peligroso» se interprete correctamente, recomendamos proporcionar siempre la siguiente nota explicativa junto con la definición: «El personal, las capacidades y las normas médicas consideradas seguras al practicar abortos varían en función de si el aborto es médico o quirúrgico y de la duración del embarazo. Lo que se considera 'seguro' debe interpretarse de acuerdo con las orientaciones técnicas y normativas actuales de la OMS».
Los servicios de nutrición abarcan medidas esenciales sobre nutrición basadas en el sistema de salud para evaluar, promover, mantener y mejorar la nutrición óptima de las personas en el curso de la vida.
Definition of skilled health personnel providing care during childbirth: the 2018 joint statement by WHO, UNFPA, UNICEF, ICM, ICN, FIGO and IPA. Ginebra, Organización Mundial de la Salud, 2018 ( ), consultado el 1 de junio de 2024.
Documento A67/21.
Véase la resolución WHA72.4.
Resolución WHA69.2 (2016).
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